domingo, 16 de noviembre de 2025

 

Francisco José Mayz Arias

Pancho Mayz



Nació en la población artesanal de Cerezal, municipio Ribero, estado Sucre, el 29 de enero de 1952. Sus padres, Teodoro Bautista Mayz y Etervina Arias de Mayz . Ambos se dedicaban al cultivo de la tierra. Tuvo dos hermanos: Nelys Mayz de Zapata, reconocida enfermera del hospital de Cariaco y el ingeniero, Nicanor Mayz, ambos hoy fallecidos.

Pancho como mayormente era conocido hizo los tres primeros años de primaria en la escuela de su comunidad natal, prosiguiendo en la Escuela Estanislao Rendón, en Cariaco. Se trasladaba en una bicicleta a la que le hacía sonar una corneta que le valió el apodo de ti-ti por el sonido que esta emitía. La secundaria la hizo hasta el tercer año en el Liceo Municipal Don Rómulo Gallegos, antes de que este fuera convertido en el actual Raimundo Martínez Centeno, no obstante no la culminó.

En la elección del centro de estudiantes del liceo en el que fue escogido Eliezer Sánchez Yéndiz como vicepresidente, el quedó como vicepresidente. En una ocasión, ambos fueron a parar al calabozo conocido como la “puerta roja” en la comandancia de policía de Cariaco, la causa de esta detención fue debido a las protestas realizadas durante la primera huelga de los estudiantes para que el liceo fuera dotado de materiales para los laboratorio, libros para la biblioteca y transporte para los que vivían fuera de Cariaco. Introducidos en el calabozo se encontraron que allí estaba detenido el guarda líneas del telégrafo de nombre Evelio González, más como Evelio el catire quien les dijo a ustedes los meten presos por comunistas y a mi por borracho.

Eliezer Sánchez Yéndiz fue uno de los amigos desde la infancia y no influyo en ellos las ideas políticas divergentes. Juntos practicaron boxeo y salto largo, teniendo como espacios para las prácticas, la orilla del río Carinicuao que discurre por Cerezal. Juntos aprendieron el tejido de maras por la zona de Río Grande, con cuyos ingresos por las ventas les permitía solventar sus necesidades.

Desde muy joven demostró sensibilidad ante los problemas sociales. Su inclinación política comenzó con el Movimiento Electoral del Pueblo, inclinándose posteriormente por el Partido Comunista de Venezuela (PCV) particularmente en la defensa de los derechos de los agricultores. Pancho era un poeta, compositor y declamador, su poesía era en favor de los más necesitados y contra la marcada desigualdad social del momento.

Como actor participó en la obra de teatro María Rosario Nava, haciéndolo con quien posteriormente se convertiría en un acto reconocido como Efraín Cedeño. Esta obra se presentó en Casanay y Cariaco.

Fue reclutado a comienzos de los años 70 y enviado a prestar servicio militar en Roblecito, estado Guárico y allí formó una célula para llevar las ideas revolucionarias a los soldados que allí se encontraban siendo descubierto, detenido, torturado y posteriormente expulsado y enviado al Cuartel de Procesados Militares, más conocido como el Cuartel San Carlos, en la ciudad de Caracas. Fue puesto en libertad por las gestiones de sus familiares y las gestiones del Dr. José Vicente Rangel, quien para esos momentos era un connotado defensor de los derechos humanos.

Se queda en Caracas y busca la manera de seguir con sus ideales, reflejándolos a través de actividades culturales realizadas en los barrios de la capital, utilizando el teatro como forma de promoción de las ideas revolucionarias. Estuvo participando en los comienzos de las agrupaciones Rajatabla y Madera.

Se desempeñó como obrero en una arepera ubicada en la avenida Nueva Granada adonde llegó Miguel Vásquez para convencerlo de incorporarse a un movimiento político clandestino en ciernes y del que también fue fundador posteriormente conocido como Bandera Roja.

Fue conocido en el Oriente del país por su capacidad de trabajo, en la capacitación de los cuadros revolucionarios. Fue primer oficial del Frente guerrillero Américo Silva.

En la mañana del miércoles 12 de mayo de 1982, producto de la delación de uno de los miembros, el campamento donde se encontraban, ubicado en el sitio de Barbacoa, estado Anzoátegui, fue rodeado por fuerzas del gobierno, generándose un desigual combate donde cae herido de muerte el guerrillero Deglis Salazar. Al verlo herido y caer, Pancho, quien había recibido la orden de retroceder, se lanzó hacia donde se encontraba su compañero, recibiendo una andanada de disparos que acabaron con su vida. Lo último que pudieron escuchar sus compañeros fue: ¡Viva Venezuela! ¡Viva el cambio a favor de los mas pobres! Había cumplido 30 años.

Su descendencia quedó en hijo de nombre Lescar, estudiante del IUT- Cariaco, que se dedicaba a producir en las tierras sus abuelos, cercanas a Cerezal. Allí fue asesinado por delincuentes.

Fue velado en la residencia familiar, la misma que constantemente era allanada cuando andaban en su búsqueda. Cuando abrieron el ataúd se pudo observar los múltiples impactos que este presentaba. Fue inhumado en el cementerio de Cariaco el 15 de mayo de 1984, siendo imposible para muchos de sus allegados, por temor a ser fichados por quienes estuvieron vigilantes hasta su entierro.

En dos oportunidades, familiares, amigos y miembros del partido Bandera Roja, realizaron actos recordatorios, siendo el primero efectuado el 12 de mayo de 1991 en el 9º aniversario, con el apoyo del alcalde Eliezer Sánchez Yéndiz y la Casa de la Cultura Dolores Benita de Luna, un acto infiltrado por funcionarios, uno de ellos prestando apoyo para pasar desapercibido. El segundo encuentro se efectuó el 12 de mayo de 2012, a los 30 años de su partida.

El nombre de Francisco “Pancho” Mayz se recuerda de manera permanente. Desde la alcaldía de Ribero, en el año posterior al Terremoto de 1997, se promovió junto con lideres comunitarios que su nombre se colocara a un conjunto de viviendas. Así nació la Urbanización Pancho Mayz, ubicada en la Troncal 09 frente al terminal de pasajeros de Cariaco.

Pancho Mayz es la imagen de un revolucionario comprometido con las causas de las clases populares, llegando hasta dar la vida por las ideas que lo sustentan.

Esta publicación fue realizada por Félix R. Bejarano con los aportes de Miguel Vásquez y Eliezer Sánchez Yéndiz, los tres conocedores y amigos de Pancho Mayz.

Este escrito está sujeto a revisión constante para mejorarlo.


Cariaco, 16 de noviembre de 2025


Acto político cultural recordatorio realizado el 12 de mayo de 1991.
En la imagen tomada por Félix Bejarano, aparecen: segunda de derecha a izquierda su hermana Nelys Mayz, fallecida; su hijo Lescar Mayz, asesinado por delincuentes en su sitio de trabajo; Etervina Mayz, madre de Pancho; Prof. Eliezer Sánchez, alcalde de Ribero; Gabriel Puerta Aponte (Bandera Roja). También aparecen en la extrema izquierda el maestro Francisco Caraballo y Lorenzo Hernández.


Registro parroquial 



Félix Bejarano, amigo de Pancho Mayz en el acto recordatorio efectuado el 12 de mayo de 2012 en el cementerio de Cariaco, junto a otros participantes.










Miguel Vásquez. Con él tuvo una relación muy estrecha y entrañable.


martes, 14 de junio de 2022

 


Dolores Benita 

Rodríguez de Luna

Joven aun, cuando apenas tenía 39 años, el 26 de abril de 1967, faltando 3 días para la realización del I Reencuentro de los Hijos de Cariaco, falleció en su residencia ubicada en la calle Carabobo, entre las calles Sucre y José Francisco Bermúdez, de Cariaco la insigne educadora Dolores Benita de Luna.

Los que la conocieron la recuerdan con respeto y admiración. Su característica principal era la firmeza con la que tomaba decisiones, siempre y cuando estas redundaran en beneficio de la educación, profesión a la que se dedicó con altruismo y pasión. Había nacido en Cariaco el 18 de septiembre de 1927 y fue el producto de la unión marital entre Juan Rodríguez y Antonia Bárcenas; era la mayor de 4 hermanos.

Su proceso de aprendizaje lo desarrolla en la Escuela Estanislao Rendón. Culminada la primaria es enviada a Cumaná donde ingresa a la Escuela Normal “Pedro Arnal” y de allí egresa en 1951, cuando tenía 24 años, con el título de Maestra de Educación Primaria.

Su primer trabajo como maestra lo realizó en la Escuela “Nueva Esparta” ubicado en el poblado de Caigüire, en Cumana, posteriormente es trasladada a la escuela de la población de Marigüitar y finalmente es enviada a Cariaco, desempeñándose en la escuela que regentaba el maestro Gregorio Espinoza ubicada en la calle Sucre, antigua sede del liceo “Raimundo Martínez Centeno”.

La maestra Dolores Benita no se conformó con estar dentro de las cuatro paredes de una aula; su preocupación se desbordaba al ver que se hacía necesaria una nueva institución escolar para los niños y niñas de Cariaco y sus adyacencias, y es así como se dedica con ahínco a realizar gestiones junto a otras personas preocupadas y nace la escuela Valentín Valiente, de la cual fue su primera directora.

Participación activa la tuvo para la creación de un liceo y en esas gestiones también se involucró. Se crea el liceo municipal “Rómulo Gallegos”, siendo su primera sede una edificación perteneciente al ciudadano Nicomedes Visáez, situada en la avenida José Francisco Bermúdez, donde estaba ubicado el restaurant Brasilia. Esa institución en sus primeros años estuvo bajo la responsabilidad del Concejo Municipal de la época y los que allí se desempeñaron lo hicieron de manera gratuita y la maestra Dolores fue una de ella.

Se involucró en la creación de la Escuela Granja “Cumanagotos” y fundadora del Núcleo Escolar 104. Los hombres y mujeres que con ella estuvieron en las múltiples gestiones que realizaban le reconocen la fortaleza y el empuje para lograr lo que se proponía. Uno de sus sueños, que no llegó a ver en su vida era el que Cariaco tuviera una casa de la cultura que creada en el año 1984, con orgullo detenta su nombre, al igual que la escuela ubicada en la población de Campearito, parroquia Catuaro.

Contrajo matrimonio con Jesús Luna, de cuya unión nacieron dos hijos, Nerkis y Jesús Enrique Luna Rodríguez.


El autor de esta síntesis biográfica es Félix R. Bejarano

lunes, 6 de junio de 2022

 

          Resumen biográfico de Juan Quijano

Félix R. Bejarano

El 24 de junio de 1924, en el sitio conocido como barrancón, en la denominada calle larga de Cariaco, nació Juan Bautista Quijano, producto de la unión entre Jesús Carvajal y Sofía Quijano. Esta falleció al poco tiempo quedando el niño al cuidado de su abuela Pastora Carrera.

Sus primeras letras las aprendió en la casa del maestro José Gregorio Espinoza. Fue enviado a Caracas por su abuela siguiendo los pasos de su padre quien se había marchado buscando una mejor suerte. Al llegar fue inscrito en las Escuela Ramón Isidro Montes, ubicada en Catia

Cuando apenas tenía 16 años de edad entró a laborar en el diario “Ahora” como pregonero y posteriormente hacía de ayudante de laboratorista en el departamento de fotografía. Era el que lavaba las fotos, secaba y posteriormente las entregaba a dos grandes fotógrafos de la época como lo fueron Juan Avilan y Francisco Edmundo “gordo” Pérez. Es contratado al poco tiempo por el diario El Nacional que estaba iniciando actividades, laborando como empaquetador de periódicos, todo esto bajo las órdenes de Pompeyo Márquez, quien le ofreció dos bolívares más de lo que ganaba en “Ahora”.



                                                        Su última visita a Cariaco

El “Gordo Pérez” quien también se había ido a El Nacional y conociendo las destrezas de Quijano lo lleva a ser ayudante de laboratorio. Al poco tiempo consideraron que ya estaba preparado para fotografiar y es enviado junto con el periodista Germán Carías como corresponsales en la ciudad de Barcelona.

Durante más de medio siglo se desempeñó en diversas fuentes del periodismo, cubriendo sucesos, deportes, política, eventos y sociales; en esta fuente fue donde Juan Quijano descubrió que la fotografía era un medio de poder ayudar a los demás y especialmente a su gente del pueblo de Cariaco. Es por eso que pudo resolver problemas de las comunidades, no solo de Cariaco sino de otros municipios del Estado Sucre.

Transportes escolares, vehículos bomberiles, ambulancias, sillas de ruedas, instrumentos musicales, equipos de odontología, equipos deportivos, intervenciones quirúrgicas para personas de escasos recursos, conseguirle trabajo a cualquier coterráneo, ayudar a solucionar problemas de las comunidades en las altas esferas gubernamentales como electrificación de caseríos, barrios, asfaltados de calles, construcción de viviendas fueron algunas de las obras que realizó Quijano en pro de su gente; pero un de las más importantes era venir a Cariaco a comienzos de año con una carga de juguetes que hacían felices a los niños de escasos recursos, canastillas para las embarazadas y todo lo que fuera útil para las personas.

Muchas fueron las condecoraciones recibidas: Orden José Francisco Bermúdez 2da. Y 1ra. Clase. Orden Francisco de Miranda. Orden Antonio José de Sucre 1ra. Clase. Orden Buen Ciudadano de Caracas. Orden Mérito al Trabajo

Por decenas se cuentan los diplomas y placas recibidas a lo largo de su vida, otorgadas por organizaciones culturales, educativas, vecinales, deportivas, gremiales.

Fue declarado Hijo Ilustre de Cariaco el 22 de marzo del año 2003 por el Concejo Municipal y la alcaldía de Ribero por solicitud de un grupo de personas de la comunidad que previendo su partida en cualquier momento propiciaron un acto de reconocimiento, cuya celebración nunca había sido visto en Cariaco. La Gobernación del Estado Sucre, al mismo tiempo le impuso la Orden Antonio José de Sucre en su Primera Clase.

En ese acto le correspondió a Félix Bejarano ser el orador por decisión de las personas que integraban la comisión organizadora del recibimiento y así se lo manifestaron a las autoridades municipales.

El músico y compositor

Fueron muchas las canciones que compuso, pero aquí dejamos el tema más importante que fue grabado por la reconocida agrupación aguinaldera “Los Tucusitos”.

Apodos de Juan Quijano:

El Embajador de Cariaco. El Ángel de Cariaco. El Hijo Ilustre de Cariaco. Juan Cariaco. San Nicolas Quijano. El Quijote de Cariaco y algunos más que los diremos en algún momento.

Su labor siempre reconocida por el pueblo que le vio nace, como evidencia y agradecimiento un barrio de Cariaco lleva su nombre, al Igual que el gimnasio de boxeo que gestionó. En otros Estados de Venezuela también apadrinó promociones.

Es de destacar que Juan Quijano fue un sempiterno y entusiasta promotor de las bondades naturales del Municipio. Era normar verlo llegar a Cariaco con su carga de amigos que venían a disfrutar de los “frescas montañas, placidas playas y mansos ríos.

Además promotor cultural por excelencia. Las fiestas de Cariaco se animaban con la presencia de los Tambores de Chuspa, El Típico con la Burriquita, José “catire” Carpio, Víctor Morillo, Los Hermanos Chirinos, Simón Díaz y muchos más.

El 15 de marzo de 2004, a las 3:00 a.m. Juan Quijano se marcho espiritualmente. Profundo dolor sintieron los hijos de Cariaco ante su muerte, sin embargo nos llena de satisfacción saber que Quijano ha sido el hombre más grande que ha parido la tierra ribereña en el siglo XX y quiera Dios que las nuevas generaciones sigan el ejemplo de un hombre que amó a su tierra hasta sus últimos momentos.

Una plaza con su nombre.

En el 2006 desde la casa de la cultura “Dolores Benita de Luna” su coordinador Félix Bejarano solicitó ante el alcalde del municipio Ribero, Dr. Ramón Ward, que se designara con el nombre de este hijo de Cariaco ese espacio. El aceptó, realizándose un acto en ese lugar el día 23 de junio de 2006 declarándose oficialmente como la plaza “Juan Quijano”.

El 15 de marzo de 2008, gracias al apoyo de la gobernación del estado Sucre, en las personas del gobernador Ramón Martínez, y el periodista Mauricio Ruiz, jefe de relaciones públicas se hizo la develación del busto que está allí.

 

martes, 25 de abril de 2017

Este escrito fue publicado por Félix R. Bejarano en abril de 2007, en el que se recogen los antecedentes del 

I REENCUENTRO DE LOS HIJOS DE CARIACO

Para el año 1967, Cariaco era una población que no excedía los cinco mil habitantes. Su economía estaba sustentada en la agricultura, lo que permitía a sus pobladores vivir dignamente, aunque el pueblo carecía de muchas obras que mejoraran su calidad de vida.

La carencia de instituciones educativas obligó durante muchos años a que los jóvenes que egresarán de las escuelas primarias se vieran forzados a salir del terruño, unos para dirigirse a Cumaná o Carúpano; otros se irían a la capital de la república.

   Es así como centenares de cariaqueños y de otras zonas del municipio se fueron marchando y asentándose en aquellos Estados donde conseguían oportunidades de  trabajar y estudiar. Muchos se quedaron y formaron sus familias, pero la vinculación con la tierra que les vio nacer nunca, o casi nunca, se perdió.

  En Cariaco quedaron hombres y mujeres que no se amilanaron ante las adversidades: carencia de agua, electricidad, calles sin asfaltar, sin cloacas, sin un centro dispensador de salud y sobre todo fuentes de empleos.

  Francisco “pancho” Mata Morales  era una de esas personas. Siempre había mostrado preocupación por la situación que se vivía y cada vez que tenía oportunidad, en toda reunión de amigos y vecinos hacía el planteamiento de que era necesario, y tomando en consideración que muchos cariaqueños  residían en otros Estados podían ayudar a propiciar el desarrollo el pueblo que les vio nacer. La idea fue ganando adeptos y es así como se propone ante el Concejo Municipal de la época,  que en el marco de las fiestas patronales se realice un Reencuentro para impulsar el desarrollo de Cariaco.

  La idea se materializó el día 17 de marzo de 1967 y en el Ayuntamiento, presidido por Amador Boada, se constituye la junta directiva para el “Reencuentro de los Hijos de Cariaco” quedando conformada por las siguientes personas:
Presidente: Heriberto Barreto
Vicepresidente: Francisco Mata M.
Secretario: Manuel Bastardo
Subsecretaria: Elvira Rodríguez
Sec. de Festejos: Ernesto Gino Olivieri.
Sec. de Relaciones y Publicidad: Silvio Villegas.
Sec. de Historia: Pedro Luís González.
Sec. de Finanzas: Francisco Caraballo.
1er. Vocal: Evelio Gómez
2do. Vocal: Luís Ramón Cabello.

Previo a la constitución oficial de la junta de Cariaco, ya muchos cariaqueños habían iniciado un proceso organizativo y en esa misma reunión se dio a conocer la conformación de varios comités en diversas regiones de Venezuela.

Caracas: Nicolás Mago, presidente;  Pedro Pablo Márquez, secretario y Orangel Morales, tesorero. A esta estructura se unirían posteriormente muchas personas que dieron mucho para la cristalización de este Reencuentro.
Cumana: Víctor Mago, Herminio Barreto y Asunción Guzmán.
Caripito: Víctor Rodríguez, Abraham Tatá y Luís Mayz.
Pto. La Cruz. Juan Félix Rivas, Cosme Astudillo, Alirio Bejarano, Aníbal Rodríguez Salazar, Ismael Rodríguez Salazar.
Maracaibo: Evaristo Barreto y Benito Rafael Sánchez.
Maracay: Sigifredo y Benito Espinoza.
Barrancas del Orinoco: Luís José Mundarain y José Manuel Bravo.
Puerto Ordaz: Teodoro Merchán y José Ángel Rondón.
Maturín: Monseñor Ramírez Salaverría y Humberto Tirado.
Valencia: hermanos Fuentes.
La Guaira: Saturnino Hernández

Durante el desarrollo de esta primera reunión se acordó que el   Reencuentro se realizaría el día 29 de abril de 1967.

Hacia esa meta serían dirigidos los esfuerzos de toda una población que, aún pequeña aunó sus energías e iniciaron una ardua tarea que comenzó por la conformación de los comités de calle  para dar apoyo a la junta, así como todo lo concerniente en la recaudación de los pocos recursos que se podían aportar. Es de resaltar que hace 40 años se consideraba un record que se pudiesen recaudar mil bolívares.  Ninguna persona se quedó al margen de lo que se estaba haciendo y a cada reunión asistían los vecinos con entusiasmo.        
                              
EL REENCUENTRO
  Llegó el tan esperado día. Desde horas de la madrugada del 29 de abril los vecinos se concentraron en la entrada de Cariaco para dar un caluroso recibimiento a los que regresaron entusiasmados a reencontrarse con su gente. Aún es común oír a muchas personas recordar ese momento. Centenares de hombres y mujeres, por no decir miles fueron arribando, siendo recibidos con música, cohetes, brindis, en fin todo fue alegría.

  A las 11:00 a.m., debajo del samán se inició un Cabildo Abierto; además, cabe resaltar que ese día Cariaco fue designado capital del estado Sucre. Presentes por el Concejo Municipal se encontraban: Amador Boada Herrera, presidente y los concejales Pedro Luís González, Antonio Mundarain Pérez, Félix Fortunato Ruiz, Manuel Arcia y Elpidio Reyes. También se encontraba el Dr. Arquímedes Fuentes Serrano, gobernador del Estado, el ex-gobernador  Ángel Fariñas Salgado y Manuel Peinado, secretario general de gobierno. Por la Asamblea Legislativa los diputados Nicomedes Visáez Mata, Luís Muñoz , Ángel Celestino Córdova; Ramón Quijada, diputado en representación del Congreso Nacional; el Dr. Gastón Navarro Dona así como el historiador Germán Carrera Damas, entre otros.

   En este acto intervinieron muchos ciudadanos de diversas comunidades del Distrito Ribero y entre las peticiones que se destacaron estaba la conversión del liceo municipal “Rómulo Gallegos” de Cariaco, en nacional; la reactivación del central Cariaco, ubicado cerca de Cerezal; de ahí surgió posteriormente la necesidad de construir un nuevo central (el actual); la construcción de un monumento o plaza del Congreso de Cariaco.
JUSTOS RECONOCIMIENTOS
Públicamente se reconoció los aportes hechos por 4 personas al desarrollo de la comunidad. Los médicos Siegbert Holz y Elly de Holz, galenos alemanes contratados por el gobierno de Sucre en  el año 1939, para que ayudaran a la población de Cariaco, que estaba siendo  diezmada por el paludismo. Vinieron contratados por 6 meses y permanecieron 5 años en la población. Cuando se marcharon de Cariaco, aún personas mayores  los recuerdan con mucho cariño.  Fueron  declarados “Hijos adoptivos e ilustres de la ciudad de Cariaco.
Los médicos Siegbert Holz y Elly de Holz


  De igual forma es reconocido el ciudadano Antonio José Marcano (marcanito).  Fue importante su aporte junto al Dr. Holz para la erradicación del paludismo desde su puesto como enfermero en la medicatura. Además gozaba del aprecio de la comunidad que siempre acudía a él cuando la mayor parte del tiempo, la población carecía de servicio médico.
Antonio  Marcano (Marcanito)
El primer enfermero que tuvo  Cariaco


Monseñor Enrique Brekelmans.
Sacerdote holandés que consideró a Cariaco su segunda patria. Desde el 17 de junio de 1935, hasta el año 1965 (30 años) estuvo al frente de la parroquia San Felipe. Luchó denodadamente por sacar a los pueblos de Ribero del estado de abandono en que se encontraba y de las enfermedades que lo asolaba, muchas de las cuales padeció. Fue el artífice para la reconstrucción del actual templo donde su cuerpo  está sepultado desde el 10 de enero de 1974.
Monseñor Enrique Brekelmans


Esperanza Acosta Padilla.
La Junta del Reencuentro la consideró para el reconocimiento porque para ese momento era la docente con más años de servicios en la población y por el aporte invalorable que había dado para la educación.

Estos cuatro reconocimientos concedidos, evidenciaron la seriedad de los que integraban las juntas. Se evaluaron los méritos que cada uno de ellos tenían para merecerlos, prevaleciendo ante todo los aportes que  hicieron en los diversos campos para el desarrollo del municipio Ribero.

40 AÑOS DESPUES
Este año 2007, se cumple el cuadragésimo (40) aniversario de aquel primer Reencuentro. Los sucesivos, realizados durante los años 77, 87, y 97, exceptuando el del año 77 no tuvieron el impacto que ocasionó el primero. En esta oportunidad tampoco se pretende emularlo en su totalidad, pero si centrarlo en algo muy importante: trabajar por el logro de un conjunto de necesidades que permitan darle a nuestra comunidad una imagen de ciudad en proceso de desarrollo.

Es por eso que desde la Alcaldía se conformó un junta coordinadora conformada por un grupo de personas que, posteriormente dio paso al nombramiento de otras comisiones que tienen sobre sí la gran responsabilidad de llevar a cabo un conjunto de acciones que permitan lograr los objetivos que se pretenden alcanzar.

Juegan papel principal las comunidades organizadas en calles, barrios, sectores y cualesquiera otro que hagan posible la masiva participación de todos los cariaqueños y ribereños.

Como meta se ha planteado: Culminación del complejo deportivo de la Juventud “Simón Bolívar”; la reconstrucción del templo; la construcción de la sede de la Orquesta Sinfónica Juvenil; construcción de la Biblioteca Pública de Cariaco; construcción del auditorio de la casa de la cultura “Dolores Benita de Luna”; construcción del Cuerpo de Bomberos Municipales; el Monumento - Plaza “Congreso de Cariaco. Estas  son, entre otras,  algunas de las obras que se solicitaran ante el gobierno regional y nacional que potenciaran a nuestra ciudad.

  Hasta ahora se están organizando los hijos de Cariaco en Puerto Ordaz, estado Bolívar; Maturín, estado Monagas; Puerto La Cruz, estado Anzoátegui; Caracas y próximamente en cada Estado donde se encuentre un cariaqueño residenciado.
  Es por eso que reiteramos la solicitud de apoyo a las gestiones que conduce la Junta del V Reencuentro de los Hijos de Cariaco.


Imágenes del 28 de abril de 2007
Sesión Especial del Consejo Legislativo y el Concejo de Ribero




















sábado, 29 de octubre de 2016

Toponímicos de Cariaco

Aún se conserva en la memoria de residentes de Cariaco, los populares nombres que identificaban a los sectores de la población  en el siglo XX.


Félix R. Bejarano

Hasta finales de los años 50, del siglo XX, Cariaco era apenas un pequeño centro poblado al que era posible su observación desde las torres del templo de la comunidad. El espacio territorial estaba circunscrito a tres calles principales que eran Las Flores, Comercio (José Francisco Bermúdez) y Sucre;  no existían barrios ni urbanizaciones, sólo algunos sectores cercanos a estas calles que eran sólo polvorientos  caminos en verano y barrizales en el invierno,  hasta llegar a ranchos de bahareque y techos de palma o carata, sin puertas, sólo cubiertas por esteras o retazos de tela.

Sin embargo los residentes denominaban a varios de esos lugares con apelativos sustentados en las condiciones ambientales que a lo largo de la historia afectó a sus moradores. Una de las condiciones adversas era propiciada por las constantes crecidas del río Carinicuao que tenía su cauce natural, casi dentro de la población discurriendo a lo largo de la calle Las Flores, pasando por la Reforma  y siguiendo su trayectoria hacia el oeste por “barrancón”.

La localidad permanecía inundada durante gran parte del año, convirtiendo los terrenos en cenagosos, imposible de transitarlos, lo que era propicio para que su gente sufriera los avatares de epidemias como el paludismo, cuyo auge se exacerbó durante el año 1939, que tal como lo relata el médico Siegbert Holz en su libro Recuerdos de Adopción, al día siguiente de recibir el dispensario vio pasar hasta diez entierros con destino al cementerio.

Los sectores que fueron conocidos y que aún quedan sus reminiscencias contadas por personas,  muchas fallecidas como el cronista emérito de  Cariaco, Francisco Caraballo  -el maestro Pachico- ya no existen debido al urbanismo, construcción de nuevas calles y la modernidad que poco a poco se fue posando sobre el pueblo a comienzos de los años 60 del siglo XX; siendo estos sectores:
El maestro Francisco Caraballo, fue un informante clave en diversas oportunidades
Las Cuibas
Con el desbordamiento del río, las aguas tenían cauces alternos y uno estos era el que entraba por el sector de “la reforma”, pasaba por la calle Ángel María Arcia hasta la calle Sucre, anegando los terrenos cercanos y la conocida Escuela Concentrada, ubicada en lo que fue la sede del Liceo Raimundo Martínez Centeno, derrumbado por el terremoto de julio de 1997.
La permanencia del agua propició la cría de los ampuláridos (Ampullariidae) (= Pilidae), son una familia moluscos gasterópodos de aguas dulces tropicales y subtropicales, conocidos vulgarmente caracoles de laguna, caracol manzana, caracol dorado, caracol del Paraná, caracol gigante, caracol lunar, churos, churo de agua, sacha, guarura y cuiba.

Por este último nombre era conocido el lugar debido a la abundancia que permitía a muchos pobladores utilizarlo como alimento.
Cuibas
Remanganagua.
Es la denominación de otro sector que se ubicaba en otra zona anegada por donde se desplazaban los arroyuelos formados por las crecidas. Se le sitúa entre “las Gómez, calle Carabobo c/c Junín, exactamente donde se encuentra la Escuela Bolivariana “Valentín Valiente”.

Eran terrenos cultivables y las mujeres cuando acudía a esos lugares para conseguir agua para consumo, tenían que remangarse las enaguas, o medio fondos que era de uso común. De allí el nombre de Remanganagua.

El Dr. Diego Carbonell, quien nació en Cariaco en 1884, describe en su libro Bodegones de la Tierra Natal, lo siguiente:
La calleja larga, soledosa y a trechos deshabitada, era un barrizal. Va de Nirgua a Remanganagua, y descendiendo por ella, se encuentra el callejón del cementerio: es más bien una vereda con algunas casuchas en un bosque de yaques, platanillos, higueretas, ciruelos, jabillos y guayabos.

Nirgua.
Asi se denominaba el sector ubicado al final de la calle Sucre, cruce con Ribero donde se encuentra la antigua construcción de la Escuela Básica Estanislao Rendón.
Su denominación obedecía a la proliferación de la Tunga penetrans que es una especie de insecto sifonáptero de la familia Hectopsyllidae. Es una pulga que ataca la piel. Afecta principalmente la piel de los pies; se introduce en ella y produce prurito intenso. Popularmente se le conoce como "niguas" y parasitológicamente como tungiasis.
Tiene un tamaño inferior a 1 mm, con cabeza grande y forma un ángulo con el vientre. Puede atacar a humanos, cerdos y otros animales domésticos. Se suele contraer al pisar suelos mojados y sucios.
Por las condiciones del lugar y la insalubridad que allí existía, era una de las enfermedades más comunes de la zona. Sin embargo no era el nombre nigua el que se utilizaba sino el de Nirgua.
Niguas en los pies.


Barrancón.
Este sector comenzaba desde la calle Bermúdez, con Ribero en el camino hacia Tropezón, Queremene y Campoma. Allí vivían las personas más pobres de la población, en viviendas de barro y paja. Allí, precisamente nació el ilustre de Cariaco Juan Quijano.

La chica.
Espacio de terreno donde se construyó la sede del primer liceo de Cariaco. Era una zona boscosa que fue desforestada por jóvenes de la época para construir un campo deportivo donde se jugaba beisbol y futbol.

La Rinconada.
Lo que es actualmente se conoce como la calle Miranda culminaba en el lugar donde se encuentra el jardín de infancia del mismo nombre, en el cruce con la la calle Jesús Guillermo Guzmán, desde ahí en adelante era zona de conucos y era el lugar que por donde transitaban los que se trasladaban desde Cariaco hasta Carúpano.

Todas estas zonas fueron desapareciendo con la construcción de barrios, urbanizaciones, ampliaciones de calles y el crecimiento de la población. Estos lugares  están en el recuerdo de los ancianos que aún se encuentran entre nosotros. 

Debo resaltar que desde la Escuela Básica “Estanislao Rendón” que fue la sede de la XX Exposición de Altares y Velorio de Cruz de Mayo realizó su muestra recordando a estos lugares del Cariaco que quedó atrás.

Nota del redactor: Este trabajo aún no está concluido. Si considera que puede hacer aportes a lo aquí expuesto serán bien recibidos.