jueves, 12 de marzo de 2026
domingo, 16 de noviembre de 2025
Francisco José Mayz Arias
Pancho Mayz
Pancho como mayormente era conocido hizo los tres primeros años de primaria en la escuela de su comunidad natal, prosiguiendo en la Escuela Estanislao Rendón, en Cariaco. Se trasladaba en una bicicleta a la que le hacía sonar una corneta que le valió el apodo de ti-ti por el sonido que esta emitía. La secundaria la hizo hasta el tercer año en el Liceo Municipal Don Rómulo Gallegos, antes de que este fuera convertido en el actual Raimundo Martínez Centeno, no obstante no la culminó.
En la elección del centro de estudiantes del liceo en el que fue escogido Eliezer Sánchez Yéndiz como vicepresidente, el quedó como vicepresidente. En una ocasión, ambos fueron a parar al calabozo conocido como la “puerta roja” en la comandancia de policía de Cariaco, la causa de esta detención fue debido a las protestas realizadas durante la primera huelga de los estudiantes para que el liceo fuera dotado de materiales para los laboratorio, libros para la biblioteca y transporte para los que vivían fuera de Cariaco. Introducidos en el calabozo se encontraron que allí estaba detenido el guarda líneas del telégrafo de nombre Evelio González, más como Evelio el catire quien les dijo a ustedes los meten presos por comunistas y a mi por borracho.
Eliezer Sánchez Yéndiz fue uno de los amigos desde la infancia y no influyo en ellos las ideas políticas divergentes. Juntos practicaron boxeo y salto largo, teniendo como espacios para las prácticas, la orilla del río Carinicuao que discurre por Cerezal. Juntos aprendieron el tejido de maras por la zona de Río Grande, con cuyos ingresos por las ventas les permitía solventar sus necesidades.
Desde muy joven demostró sensibilidad ante los problemas sociales. Su inclinación política comenzó con el Movimiento Electoral del Pueblo, inclinándose posteriormente por el Partido Comunista de Venezuela (PCV) particularmente en la defensa de los derechos de los agricultores. Pancho era un poeta, compositor y declamador, su poesía era en favor de los más necesitados y contra la marcada desigualdad social del momento.
Como actor participó en la obra de teatro María Rosario Nava, haciéndolo con quien posteriormente se convertiría en un acto reconocido como Efraín Cedeño. Esta obra se presentó en Casanay y Cariaco.
Fue reclutado a comienzos de los años 70 y enviado a prestar servicio militar en Roblecito, estado Guárico y allí formó una célula para llevar las ideas revolucionarias a los soldados que allí se encontraban siendo descubierto, detenido, torturado y posteriormente expulsado y enviado al Cuartel de Procesados Militares, más conocido como el Cuartel San Carlos, en la ciudad de Caracas. Fue puesto en libertad por las gestiones de sus familiares y las gestiones del Dr. José Vicente Rangel, quien para esos momentos era un connotado defensor de los derechos humanos.
Se queda en Caracas y busca la manera de seguir con sus ideales, reflejándolos a través de actividades culturales realizadas en los barrios de la capital, utilizando el teatro como forma de promoción de las ideas revolucionarias. Estuvo participando en los comienzos de las agrupaciones Rajatabla y Madera.
Se desempeñó como obrero en una arepera ubicada en la avenida Nueva Granada adonde llegó Miguel Vásquez para convencerlo de incorporarse a un movimiento político clandestino en ciernes y del que también fue fundador posteriormente conocido como Bandera Roja.
Fue conocido en el Oriente del país por su capacidad de trabajo, en la capacitación de los cuadros revolucionarios. Fue primer oficial del Frente guerrillero Américo Silva.
En la mañana del miércoles 12 de mayo de 1982, producto de la delación de uno de los miembros, el campamento donde se encontraban, ubicado en el sitio de Barbacoa, estado Anzoátegui, fue rodeado por fuerzas del gobierno, generándose un desigual combate donde cae herido de muerte el guerrillero Deglis Salazar. Al verlo herido y caer, Pancho, quien había recibido la orden de retroceder, se lanzó hacia donde se encontraba su compañero, recibiendo una andanada de disparos que acabaron con su vida. Lo último que pudieron escuchar sus compañeros fue: ¡Viva Venezuela! ¡Viva el cambio a favor de los mas pobres! Había cumplido 30 años.
Su descendencia quedó en hijo de nombre Lescar, estudiante del IUT- Cariaco, que se dedicaba a producir en las tierras sus abuelos, cercanas a Cerezal. Allí fue asesinado por delincuentes.
Fue velado en la residencia familiar, la misma que constantemente era allanada cuando andaban en su búsqueda. Cuando abrieron el ataúd se pudo observar los múltiples impactos que este presentaba. Fue inhumado en el cementerio de Cariaco el 15 de mayo de 1984, siendo imposible para muchos de sus allegados, por temor a ser fichados por quienes estuvieron vigilantes hasta su entierro.
En dos oportunidades, familiares, amigos y miembros del partido Bandera Roja, realizaron actos recordatorios, siendo el primero efectuado el 12 de mayo de 1991 en el 9º aniversario, con el apoyo del alcalde Eliezer Sánchez Yéndiz y la Casa de la Cultura Dolores Benita de Luna, un acto infiltrado por funcionarios, uno de ellos prestando apoyo para pasar desapercibido. El segundo encuentro se efectuó el 12 de mayo de 2012, a los 30 años de su partida.
El nombre de Francisco “Pancho” Mayz se recuerda de manera permanente. Desde la alcaldía de Ribero, en el año posterior al Terremoto de 1997, se promovió junto con lideres comunitarios que su nombre se colocara a un conjunto de viviendas. Así nació la Urbanización Pancho Mayz, ubicada en la Troncal 09 frente al terminal de pasajeros de Cariaco.
Pancho Mayz es la imagen de un revolucionario comprometido con las causas de las clases populares, llegando hasta dar la vida por las ideas que lo sustentan.
Esta publicación fue realizada por Félix R. Bejarano con los aportes de Miguel Vásquez y Eliezer Sánchez Yéndiz, los tres conocedores y amigos de Pancho Mayz.
Este escrito está sujeto a revisión constante para mejorarlo.
Cariaco, 16 de noviembre de 2025
martes, 14 de junio de 2022
Dolores
Benita
Rodríguez de Luna
Joven aun, cuando apenas tenía 39 años, el 26 de abril de 1967, faltando 3 días para la realización del I Reencuentro de los Hijos de Cariaco, falleció en su residencia ubicada en la calle Carabobo, entre las calles Sucre y José Francisco Bermúdez, de Cariaco la insigne educadora Dolores Benita de Luna.
Los que la conocieron la recuerdan con respeto y admiración. Su característica principal era la firmeza con la que tomaba decisiones, siempre y cuando estas redundaran en beneficio de la educación, profesión a la que se dedicó con altruismo y pasión. Había nacido en Cariaco el 18 de septiembre de 1927 y fue el producto de la unión marital entre Juan Rodríguez y Antonia Bárcenas; era la mayor de 4 hermanos.
Su proceso de aprendizaje lo desarrolla en la Escuela Estanislao Rendón. Culminada la primaria es enviada a Cumaná donde ingresa a la Escuela Normal “Pedro Arnal” y de allí egresa en 1951, cuando tenía 24 años, con el título de Maestra de Educación Primaria.
Su primer trabajo como maestra lo realizó en la Escuela “Nueva Esparta” ubicado en el poblado de Caigüire, en Cumana, posteriormente es trasladada a la escuela de la población de Marigüitar y finalmente es enviada a Cariaco, desempeñándose en la escuela que regentaba el maestro Gregorio Espinoza ubicada en la calle Sucre, antigua sede del liceo “Raimundo Martínez Centeno”.
La maestra Dolores Benita no se conformó con estar dentro de las cuatro paredes de una aula; su preocupación se desbordaba al ver que se hacía necesaria una nueva institución escolar para los niños y niñas de Cariaco y sus adyacencias, y es así como se dedica con ahínco a realizar gestiones junto a otras personas preocupadas y nace la escuela Valentín Valiente, de la cual fue su primera directora.
Participación activa la tuvo para la creación de un liceo y en esas gestiones también se involucró. Se crea el liceo municipal “Rómulo Gallegos”, siendo su primera sede una edificación perteneciente al ciudadano Nicomedes Visáez, situada en la avenida José Francisco Bermúdez, donde estaba ubicado el restaurant Brasilia. Esa institución en sus primeros años estuvo bajo la responsabilidad del Concejo Municipal de la época y los que allí se desempeñaron lo hicieron de manera gratuita y la maestra Dolores fue una de ella.
Se involucró en la creación de la Escuela Granja “Cumanagotos” y fundadora del Núcleo Escolar 104. Los hombres y mujeres que con ella estuvieron en las múltiples gestiones que realizaban le reconocen la fortaleza y el empuje para lograr lo que se proponía. Uno de sus sueños, que no llegó a ver en su vida era el que Cariaco tuviera una casa de la cultura que creada en el año 1984, con orgullo detenta su nombre, al igual que la escuela ubicada en la población de Campearito, parroquia Catuaro.
Contrajo matrimonio con Jesús Luna, de cuya unión nacieron dos hijos, Nerkis y Jesús Enrique Luna Rodríguez.
El autor de esta síntesis biográfica es Félix R. Bejarano
lunes, 6 de junio de 2022
Resumen biográfico de Juan Quijano
Félix R. Bejarano
El 24 de junio de 1924, en el sitio conocido como barrancón, en la denominada calle larga de Cariaco, nació Juan Bautista Quijano, producto de la unión entre Jesús Carvajal y Sofía Quijano. Esta falleció al poco tiempo quedando el niño al cuidado de su abuela Pastora Carrera.
Sus primeras letras las aprendió en la
casa del maestro José Gregorio Espinoza. Fue enviado a Caracas por su abuela
siguiendo los pasos de su padre quien se había marchado buscando una mejor
suerte. Al llegar fue inscrito en las Escuela Ramón Isidro Montes, ubicada en
Catia
Cuando apenas tenía 16 años de edad entró
a laborar en el diario “Ahora” como pregonero y posteriormente hacía de
ayudante de laboratorista en el departamento de fotografía. Era el que lavaba
las fotos, secaba y posteriormente las entregaba a dos grandes fotógrafos de la
época como lo fueron Juan Avilan y Francisco Edmundo “gordo” Pérez. Es contratado
al poco tiempo por el diario El Nacional que estaba iniciando actividades,
laborando como empaquetador de periódicos, todo esto bajo las órdenes de
Pompeyo Márquez, quien le ofreció dos bolívares más de lo que ganaba en
“Ahora”.
Su última visita a Cariaco
El “Gordo Pérez” quien también se había ido a El Nacional y conociendo las destrezas de Quijano lo lleva a ser ayudante de laboratorio. Al poco tiempo consideraron que ya estaba preparado para fotografiar y es enviado junto con el periodista Germán Carías como corresponsales en la ciudad de Barcelona.
Durante más de medio siglo se desempeñó en
diversas fuentes del periodismo, cubriendo sucesos, deportes, política, eventos
y sociales; en esta fuente fue donde Juan Quijano descubrió que la fotografía
era un medio de poder ayudar a los demás y especialmente a su gente del pueblo
de Cariaco. Es por eso que pudo resolver problemas de las comunidades, no solo
de Cariaco sino de otros municipios del Estado Sucre.
Transportes escolares, vehículos
bomberiles, ambulancias, sillas de ruedas, instrumentos musicales, equipos de
odontología, equipos deportivos, intervenciones quirúrgicas para personas de
escasos recursos, conseguirle trabajo a cualquier coterráneo, ayudar a
solucionar problemas de las comunidades en las altas esferas gubernamentales
como electrificación de caseríos, barrios, asfaltados de calles, construcción
de viviendas fueron algunas de las obras que realizó Quijano en pro de su
gente; pero un de las más importantes era venir a Cariaco a comienzos de año
con una carga de juguetes que hacían felices a los niños de escasos recursos,
canastillas para las embarazadas y todo lo que fuera útil para las personas.
Muchas fueron las condecoraciones
recibidas: Orden José Francisco Bermúdez 2da. Y 1ra. Clase. Orden Francisco de
Miranda. Orden Antonio José de Sucre 1ra. Clase. Orden Buen Ciudadano de
Caracas. Orden Mérito al Trabajo
Por decenas se cuentan los diplomas y
placas recibidas a lo largo de su vida, otorgadas por organizaciones
culturales, educativas, vecinales, deportivas, gremiales.
Fue declarado Hijo Ilustre de Cariaco el
22 de marzo del año 2003 por el Concejo Municipal y la alcaldía de Ribero por
solicitud de un grupo de personas de la comunidad que previendo su partida en
cualquier momento propiciaron un acto de reconocimiento, cuya celebración nunca
había sido visto en Cariaco. La Gobernación del Estado Sucre, al mismo tiempo
le impuso la Orden Antonio José de Sucre en su Primera Clase.
En ese acto le correspondió a Félix
Bejarano ser el orador por decisión de las personas que integraban la comisión
organizadora del recibimiento y así se lo manifestaron a las autoridades
municipales.
El músico y compositor
Fueron muchas
las canciones que compuso, pero aquí dejamos el tema más importante que fue
grabado por la reconocida agrupación aguinaldera “Los Tucusitos”.
Apodos de Juan Quijano:
El Embajador de Cariaco. El Ángel de
Cariaco. El Hijo Ilustre de Cariaco. Juan Cariaco. San Nicolas Quijano. El
Quijote de Cariaco y algunos más que los diremos en algún momento.
Su labor siempre reconocida por el pueblo
que le vio nace, como evidencia y agradecimiento un barrio de Cariaco lleva su
nombre, al Igual que el gimnasio de boxeo que gestionó. En otros Estados de
Venezuela también apadrinó promociones.
Es de destacar que Juan Quijano fue un
sempiterno y entusiasta promotor de las bondades naturales del Municipio. Era
normar verlo llegar a Cariaco con su carga de amigos que venían a disfrutar de
los “frescas montañas, placidas playas y mansos ríos.
Además promotor cultural por excelencia.
Las fiestas de Cariaco se animaban con la presencia de los Tambores de Chuspa,
El Típico con la Burriquita, José “catire” Carpio, Víctor Morillo, Los Hermanos
Chirinos, Simón Díaz y muchos más.
El 15 de marzo de 2004, a las 3:00 a.m. Juan Quijano
se marcho espiritualmente. Profundo dolor sintieron los hijos de Cariaco ante
su muerte, sin embargo nos llena de satisfacción saber que Quijano ha sido el
hombre más grande que ha parido la tierra ribereña en el siglo XX y quiera Dios
que las nuevas generaciones sigan el ejemplo de un hombre que amó a su tierra
hasta sus últimos momentos.
Una plaza con su nombre.
En el 2006 desde la casa de la cultura “Dolores Benita de Luna” su coordinador Félix Bejarano solicitó ante el alcalde del municipio Ribero, Dr. Ramón Ward, que se designara con el nombre de este hijo de Cariaco ese espacio. El aceptó, realizándose un acto en ese lugar el día 23 de junio de 2006 declarándose oficialmente como la plaza “Juan Quijano”.
El 15 de
marzo de 2008, gracias al apoyo de la gobernación del estado Sucre, en las
personas del gobernador Ramón Martínez, y el periodista Mauricio Ruiz, jefe de
relaciones públicas se hizo la develación del busto que está allí.
martes, 25 de abril de 2017
I REENCUENTRO DE LOS HIJOS DE CARIACO
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| Los médicos Siegbert Holz y Elly de Holz |
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| Antonio Marcano (Marcanito) El primer enfermero que tuvo Cariaco |
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| Monseñor Enrique Brekelmans |












